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LENGUA DE TRAPO.

COMERCIO Y VIDA EN EL CASCO HISTÓRICO DE ZARAGOZA

COMERCIO Y VIDA EN EL CASCO HISTÓRICO DE ZARAGOZA

Quien no conoce, respeta y cuida de su pasado, no puede tener futuro.

Una frase tan simple como esta, debería ser la bandera de cualquier gobierno que intente hacer algo positivo y crear progreso en su ciudad.

Y en Zaragoza, por fin, este empieza a cumplirse.

Si el Casco Histórico de la ciudad, lugar en el que coinciden buena parte de nuestra historia, de nuestro patrimonio y de nuestra razón de ser, va a ser objeto de grandes inversiones a lo largo de este 2009, gracias al Fondo Estatal de Inversión Local, y a los propios presupuestos municipales, hay una propuesta del Área de Fomento y Deporte del Ayuntamiento para revitalizar el comercio de esta zona de la zona de vital importancia.

Y es de vital importancia, porque medidas como estas son las que pueden dar vida al Casco. Las zonas antiguas de las ciudades, que suelen tener un alto grado de degradación, no pueden ser objeto sólo de políticas de reforma de calles y edificios administrativos.

La inversión en reforma de espacios públicos es importante, pero no se conseguirá nada si no se potencian políticas sociales, y sobre todo, para revitalizar económicamente estos espacios.

Sin políticas de este tipo, la regeneración urbana de los cascos antiguos está condenada al fracaso.

Hay que buscar soluciones imaginativas, que contando con la iniciativa privada, llenen de vida el Casco, con propuestas únicas que hagan que la gente recupere la ilusión por vivir, o por ir de compras por esta zona de la ciudad.

Por ello, me parece muy acertada la iniciativa del Área de Fomento y Deportes para revitalizar el Casco mediante el comercio, eje vertebrador de la vida urbana de la ciudad mediterránea.

De momento, la concejal de Fomento, Elena Allué, ha mantenido reuniones con representantes de Triángulo Ballesta.

Triángulo Ballesta son una asociación de comerciantes del centro de Madrid, concretamente de una zona aledaña a la Gran Vía,  que nació en el 2005 y que el actualidad  agrupa a 160 locales.

La Asociación ha conseguido regenerar, fundamentalmente gracias a la iniciativa privada,  la que era una de las zonas más degradadas de la capital española, convirtiéndose en una de las zonas más vanguardistas de la capital española, gracias a la apuesta por este espacio de jóvenes con ideas rompedoras que están creando un atractivo espacio urbano donde antes sólo había prostitución, drogas y marginalidad.

Los representantes de Ballesta afirmaron en Zaragoza que el área comercial que ocupan estaba mucho peor que el barrio de San Pablo de Zaragoza. Y ahora, es un barrio lleno de locales relacionados con el mundo de la moda, el diseño, la creación, tiendas de delicatessen, galerías de arte y bares y restaurantes. Una vez asentado el proyecto, incluso están comenzando a llegar a Ballesta  tiendas de grandes firmas.

En Zaragoza, el Área de Fomento del Ayuntamiento pretende trasladar la idea hasta el Casco Antiguo de nuestra ciudad.

De hecho, la revitalización del Casco es una parte muy importante del II Plan Local de Comercio, en el que se está trabajando en estos momentos.

De entrada, el Ayuntamiento piensa ofrecer locales y ayudas económicas para los emprendedores que piensen en abrir un negocio en esta zona de la capital aragonesa, gracias a un convenio entre el Área de Fomento y Deportes y la Sociedad Municipal de la Vivienda.

La iniciativa en Zaragoza podría desarrollarse en la zona de la Magdalena, que se convertiría en una zona piloto que incluría reformas de calles, soterramiento de contenedores o mejoras de locales.

Para estudiar la posibilidad de esta zona, la concejal Elena Allué piensa reunirse con representantes de la Asociación Modalena, que tiene un proyecto similar, para conocer si el proyecto es viable y puede adaptarse a la propuesta del Ayuntamiento.

2 comentarios

Nacho -

Me alegro que estés de acuerdo conmigo Sergio. Un saludo para todos.

Sergio -

Completamente de acuerdo, se debe revitalizar el casco para lo cual hay que fomentar rehabilitar viviendas y edificios con ayudas públicas importantes y también adecuar el casco a las nuevas condiciones sociales interveniendo en locales comerciales, espacios públicos, etc. que lo hagan sostenible