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LENGUA DE TRAPO.

QUE PEQUEÑOS SOMOS

QUE PEQUEÑOS SOMOS

A veces, por no decir la mayor parte de las veces, nos creemos el ombligo del mundo. Los humanos, como especie, nos creemos los amos del planeta, un planeta que gira en torno a nosotros. Pero luego, cada humano, cada persona, también se suele sentir el ombligo del mundo. Sus problemas son los más importantes. Su situación, es única. Los problemas que crea, también.

A veces, nos preocupamos de cosas que en el mundo real, no tienen importancia. Quizás la tienen en ese mundo falso y teatral que hemos construido entre todos alrededor nuestro. Un mundo del que por supuesto, yo tampoco escapo. Pero en el mundo real, esos problemas, no son nada.

No hay como salir a la naturaleza, para darte cuenta de lo pequeño e insignificante que eres, en comparación con la majestuosidad de las  montañas nevadas, o de la inmensidad del mar. Es una sensación inexplicable el sentirte rodeado de la naturaleza en su estado más puro, mirando las nubes del cielo, las montañas nevadas, y el sentirte enano enano, una pieza insignificante de este mundo que Dios creó no se sabe hace cuanto tiempo.

Seguimos viviendo en este mundo en el que nos consideramos el centro de todo, sin reparar que no somos nada, en la universilidad e infinitud del universo. Y que fuera de este mismo "paraíso" que hemos creado en Occidente, la gente sigue muriendo de hambre, de sed, si no son asesinados antes por una banda de sicarios, o violados por unos guerrilleros que se han cruzado en su camino.

Y aquí, seguimos centrados en chorradas, como si una fracción se considera fracción a partir de 8 o de 10, discutiendo de problemas que a nadie le importan, sin hablar de las cosas que realmente son importantes.

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2 comentarios

Golum -

Me gustan las reflexiones que haces. Vaya profundidad!!

Begoña -

Jejeje. Completamente deacuerdo contigo Nacho. Aunque afortunadamente, todavía quedan unos pocos que son capaces de levantar la vista de su ombligo, para mirar al cielo, al de al lado y al suelo.
Afortunadamente, todavía queda gente que sabe que lo más importante no es aquello a lo que se le da más importacia.

Besicos.
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